Ambiente familiar

Orientaciones para construir un adecuado ambiente familiar

  1. Creer en vosotros mismos, en vuestra capacidad como padres y madres y en vuestro hijo/a a quién conocéis mejor que nadie.

  2. Amar a vuestro hijo/a de manera incondicional. Evitar poner condiciones a vuestro amor. Demostrarles que son amados por sí mismos, no por lo que hacen o por lo bien que realizan sus tareas.

  3. Demostrarle afecto abiertamente.Eso le ayuda a entender y a sentir mejor vuestro amor y vuestro respeto.

  4. Fomentar una comunicación abierta, sobre todo respecto a los deberes o a los problemas relacionados con la escuela. Procurad que las preguntas que les hacéis sobre sus esfuerzos escolares no tengan carácter de juicio.

  5. Animarles a guardar un equilibrio entre el trabajo, la diversión y el descanso.

  6. Fomentar su independencia y ayudarles a pensar por sí mismos.

  7. Prestar más atención a las sencillas actividades diarias de la vida y menos a los objetos materiales y a los logros.

  8. Elogiar los intentos de vuestro hijo/a por comportarse con madurez, cada vez que se esfuerzan. Ignorar todo lo posible cuando no se les da bien.

  9. Inculcar la curiosidad en vuestro hijo/a. Eso le servirá para toda la vida.

  10. Dejar bien claro lo que esperáis de ellos. Decidlo de manera sencilla y directa para que no haya malos entendidos.

  11. Ofrecer la oportunidad de tomar sus propias decisiones y dejarles ver las consecuencias naturales de las mismas. Saber tomar decisiones refuerza la confianza y la independencia.

  12. Inculcar responsabilidades y obligaciones en casa, que entiendan que todos deben colaborar, sea cual sea su sexo.

  13. Construir un ambiente familiar y social estable, con unas buenas relaciones afectivas y que se interese por el mundo de la escuela y tareas a realizar en el hogar.

Fuente: APOCLAM

Hábitos y familia.

Los hábitos son un conjunto de costumbres, de prácticas que se forman, en general, cuando una persona hace algo de la misma manera y en el mismo lugar una y otra vez hasta que lo realiza automáticamente sin esfuerzo o planeación.

 

Se inician:

 

En los primeros años de nuestra vida.

Durante la primera infancia se establecen, desarrollan y fijan los hábitos que tendremos el resto de nuestra vida.

La conducción y estímulos que como padres y madres ofrezcamos a nuestros hij@as les ayudarán a descubrir y crear sus valores y hábitos que, a la larga, servirán para saber cómo deben actuar y lo que desean hacer.

 

 

LOS RESPONSABLES EN LA FORMACIÓN DE HÁBITOS

 

La familia es un elemento clave en el desarrollo de actitudes, destrezas y aptitudes de sus hij@s. Padres y madres son los primeros responsables de establecer reglas dentro y fuera del hogar, que a la larga se convertirán en hábitos.

 

Para lograr las metas en la formación de hábitos es esencial mantener una buena comunicación con la pareja y con los hij@s.

 

La responsabilidad es el cumplimiento voluntario de las reglas de conducta establecidas por la familia hacia sus hij@s en el hogar, o en el ámbito escolar, es un factor de vital importancia porque en la medida en que los niñ@s son responsables, es más fácil el aprendizaje y la consolidación de los hábitos.

 

 

TIPOS DE HÁBITOS

 

Todos los hábitos son importantes. Algunos de los fundamentales son:

PERSONALES: Autonomía personal, alimentación, higiene, descanso...

ESCOLARES: Prestar atención, mostrar cuidado en los materiales de trabajo, tener motivación hacia la actividad escolar, hábitos de estudio, etc...

SOCIALES: Saludar a gente, respetar las normas básicas de la comunicación verbal, pedir ayuda, hacer frente al miedo, la tristeza, la ira, etc...

 

Orientaciones en torno a algunos hábitos que consideramos fundamentales:

 

 

1. HIGIENE:
En torno a la higiene, es necesario tener en cuenta las siguientes  orientaciones sobre el autocuidado y orden personal:
  • Fomentar el cepillado diario de los dientes después de cada comida y antes de dormir.

  • Establecer un horario en el control de esfínteres.

  • Ayudarles a entender qué se espera de él y proveer un clima apropiado de respeto y seguridad para facilitar su entrenamiento.

  • Enseñarles el aseo adecuado de cada una de las partes de su cuerpo.

  • Propiciar un ambiente agradable a la hora del aseo (baño) para que su hijo disfrute esta actividad.

  • Establecer un horario fijo para el baño diario.

  • Indicar el lavado de las manos a menudo, especialmente antes y después de cada visita al baño, y por supuesto, antes de comer.

  • Comentar y demostrar que las personas incrementan su atractivo si se mantienen limpias y arregladas cuidadosamente.
2. DESCANSO:
Cuando los niñ@s sienten cansancio se muestran irritables y no pueden estar de acuerdo con las exigencias de los adultos. 

Si sus patrones de descanso se alteran, también se altera su conducta. 

Por lo tanto, es importante, al regular los hábitos de los hij@s, que se preparen para la transición que los llevará del hogar a la escuela y por ello deben de:
  • Establecer horarios fijos que no serán negociables.
  • Hacer la hora de dormir lo más placentera posible.
  • Compartir un rato de lectura o narración de cuentos para ayudar al niño a desacelerar su organismo e inducirle el sueño.
  • Demostrar que están dispuestos a ayudarle en todo momento, por si tiene algún problema durante la noche.
  • Demostrar cuánto les aman.
  • Despertar al niño a la misma hora todos los días.
  • Desarrollar en los hij@s un sentimiento de seguridad y confianza (para batallar con personajes “que se esconden bajo la cama”)
  • Dar un tiempo razonable para tomar una siesta a media mañana o por la tarde.
  • Proporcionar ropa cómoda y holgada para un adecuado descanso.

3. TAREAS DOMESTICAS:

 

Las labores domésticas deben formar parte de la rutina diaria de todos los niñ@s. Cuando las tareas se vuelven un hábito, es más fácil para ellos ajustarse a otras actividades que no le son gratas.

 

Como padres y madres debemos administrar las tareas para que el juego y el trabajo de los niñ@s se equilibren en forma adecuada.

 

Sugerencias útiles: asignarles algunas tareas domésticas, esto les enseñará que su compromiso con la vida familiar incluye su cooperación con el trabajo de la casa, sin recibir pago.

 

Carta de un hijo a todos los padres del mundo.

No me grites

Te respeto menos cuando lo haces. Y me enseñas a gritar a mí también y yo no quiero hacerlo.

Trátame con amabilidad y cordialidad igual que a tus amigos

Que seamos familia, no significa que no podamos ser amigos.

Si hago algo malo, no me preguntes por qué lo hice

A veces, ni yo mismo lo sé.

No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti (aunque sea para sacarte de un apuro). Haces que pierda la fe en lo que dices y me siento mal.

Cuando te equivoques en algo, admítelo

Mejorará mi opinión de ti y me enseñarás a admitir también mis errores.

No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos

Si me haces parecer mejor que los demás, alguien va a sufrir (y si me haces parecer peor, seré yo quién sufra).

Déjame valerme por mí mismo

Si tú lo haces todo por mí, yo no podré aprender.

No me des siempre órdenes

Si en vez de ordenarme hacer algo, me lo pidieras, lo haría más rápido y más a gusto.

No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer

Decide y mantén esa posición.

Cumple las promesas, buenas o malas

Si me prometes un premio, dámelo, pero también si es un castigo.

Trata de comprenderme y ayudarme

Cuando te cuente un problema no me digas: "eso no tiene importancia..." porque para mí sí la tiene.

No me digas que haga algo que tú no haces

Yo aprenderé y haré siempre lo que tú hagas, aunque no me lo digas. Pero nunca haré lo que tú digas y no hagas.

No me des todo lo que te pido

A veces, sólo pido para ver cuánto puedo recibir.

Quiéreme y dímelo

A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario decírmelo.